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Explora los rincones de Nekotokio
Ciudades, barrios y territorios olvidados.
Cada lugar esconde una historia.
Encuentra tu destino en Nekotokio
DESTACADO 01 Ciudad robotica, neko bar
En Neko Bar es un ambiente muy movido y estresante para los empleados, pero muy bueno para los clientes para beber. Es un edificio con 2 pisos en los que arriba están las habitaciones y abajo el bar. En mi caso lo visito para destresarme y beber con los del grupo y ayudar a Cris con el trabajo.
02 Nekotokio Zona corporativa
El corazón económico y cultural de Nekotokio. Sus rascacielos tocan las nubes y sus calles nunca duermen. Bajo el brillo de neón se esconden negocios legales e ilegales por igual. Aquí conviven corporaciones de tecnología, mercados callejeros y clubes nocturnos que no aparecen en ningún mapa oficial. Si buscas oportunidades, información o simplemente perderte en la ciudad — este es el lugar.
03 Ciudad Robotica
Un vertedero industrial convertido en hogar de robots y marginados.
04 Templo del Zorro
El Templo del Zorro fue trasladado directamente desde Japón durante los primeros años de la fundación de NekoTokio. Originalmente, el santuario estaba destinado a construirse dentro de la Zona Corpo Principal, rodeado de ejecutivos, rascacielos y distritos de lujo. Sin embargo, antes de su inauguración ocurrió uno de los primeros grandes conflictos entre humanos y androides independientes que habitaban el pequeño islote industrial que más tarde sería conocido como Ciudad Robótica. En aquel entonces, los androides eran vistos como máquinas defectuosas o simples herramientas fuera de control. Las tensiones crecieron rápidamente hasta el punto de provocar sabotajes, disturbios y enfrentamientos constantes alrededor del puente que conectaba la isla con la ciudad principal. Para evitar una guerra abierta, varias corporaciones y líderes civiles decidieron ofrecer el templo como símbolo de buena fe. El santuario fue desmontado pieza por pieza y reconstruido junto al acantilado cercano al puente, convirtiéndose en un territorio neutral donde humanos, robots y viajeros independientes podían convivir sin conflictos. Con el paso de los siglos, el lugar terminó transformándose en uno de los pocos espacios verdaderamente pacíficos de Ciudad Robótica. A diferencia del caos industrial del exterior, el templo permanece limpio y silencioso. Sus escaleras de piedra, faroles cálidos y jardines cuidadosamente mantenidos contrastan con el metal oxidado y las estructuras improvisadas de los alrededores. Muchos visitantes llegan únicamente para admirar la antigua arquitectura japonesa preservada entre un océano de tecnología y concreto. Actualmente, el templo también funciona como mercado espiritual. Se venden amuletos, sellos de protección, chips rituales y pequeñas reliquias mecánicas bendecidas por sacerdotisas y monjes sintéticos. Algunos aseguran que ciertos amuletos pueden proteger sistemas neuronales o evitar fallos en implantes cibernéticos. Pero la verdadera razón por la que el templo sigue siendo respetado incluso por los Brute Robots es una antigua leyenda. Se dice que bajo el santuario duerme un Zorro Antiguo, un modelo ancestral creado mucho antes de la fundación de Ciudad Robótica. Nadie sabe si fue un arma, una inteligencia artificial divina o una de las primeras máquinas conscientes. Las historias afirman que permanece sellado bajo las raíces del templo y que únicamente despertará durante una época de crisis extrema, cuando humanos y máquinas vuelvan a estar al borde de destruirse mutuamente.