Farmear aura, "six-seven" y therians: cuando internet se sale de la pantalla
YOUTUBE ✕ Hay una pregunta que últimamente aparece más de lo que creemos: ¿en qué momento un chiste de inter
Chocolate Hay una pregunta que últimamente aparece más de lo que creemos: ¿en qué momento un chiste de internet deja de ser un chiste y se convierte en algo que la gente hace de verdad, en la calle, frente a otros?
Este año hay al menos cuatro fenómenos que prueban que esa línea ya casi no existe.
Farmear aura: el "juego" que no tiene reglas
Todo empezó en enero de 2024 con un video de TikTok donde alguien jugaba boliche bajo el texto "Aura Farming". Pasó sin pena ni gloria. Pero año y medio después, un niño indonesio de once años llamado Rayyan Arkan Dikha se paró en la proa de una lancha durante una carrera tradicional y empezó a bailar, completamente relajado, en plena competencia. El clip explotó: equipos deportivos internacionales recrearon el baile, celebridades lo imitaron, y su región lo nombró embajador cultural y turístico.
Ese video terminó de definir el concepto: "aura" es carisma, presencia, esa sensación de que alguien es genial sin esforzarse. "Farmear" es el término de videojuegos para acumular algo repitiendo una acción. Junta las dos palabras y tienes gente inventándose puntajes absurdos ("+1000 de aura", "-5000 de aura") por hacer algo que se ve, sin más, con estilo.
Lo curioso es que el meme se destruye a sí mismo si lo persigues de forma obvia: el esfuerzo visible para "farmear aura" es justamente lo que te hace perderla.
Six-seven: la frase que triunfa por no significar nada
"Six-seven" (o "6-7") viene de la canción "Doot Doot" del rapero Skrilla, de finales de 2024, y saltó a videos de básquetbol relacionados con un jugador que mide exactamente 6 pies con 7 pulgadas. Desde ahí se convirtió en una respuesta comodín entre adolescentes: la usan para contestar preguntas confusas, para hacer complicidad con amigos, o simplemente porque suena gracioso.
Lingüistas que han estudiado el fenómeno coinciden en algo: la frase funciona porque no significa nada. Si tuviera un significado fijo, dejaría de ser divertida.
Brain rot: una queja con 170 años de antigüedad
En 2024, Oxford eligió "brain rot" (podredumbre cerebral) como su palabra del año, refiriéndose al supuesto deterioro mental de consumir demasiado contenido trivial en redes. Lo que poca gente sabe es que la expresión no nació en TikTok: Henry David Thoreau ya la usaba en 1854, en
Walden
, para quejarse de que la sociedad prefería ideas simples antes que enfrentar ideas complejas.
Casi dos siglos después, seguimos exactamente en el mismo debate. Solo cambió el formato: antes eran panfletos, ahora son videos de quince segundos.
Therians: cuando la identidad de internet sale a la calle
Y aquí el tono cambia, porque este último fenómeno no es un chiste.
Los therians son personas —mayormente adolescentes— que dicen identificarse de forma interna o emocional con un animal no humano. Saben perfectamente que son humanos; no es un personaje ni una broma, es una conexión que describen como algo que siempre estuvo ahí. La comunidad existe desde finales de los noventa en foros de internet.
Lo que cambió recientemente es que ese sentimiento salió del texto y llegó a espacios públicos: en países de Latinoamérica y, después, en España, se han organizado encuentros donde grupos de personas practican "quadrobics" —moverse en cuatro extremidades imitando al animal con el que se identifican— en plazas y parques, a la vista de cualquiera.
Y el dato que conecta todo esto: estos encuentros callejeros empezaron antes que las batallas de aura en espacios públicos. La identidad salió a la calle primero; el juego llegó después.
La pregunta de fondo
Farmear aura, six-seven y brain rot tienen algo en común: son juegos que todos saben que son juegos. Nadie cree literalmente en el puntaje de aura, nadie piensa que "6-7" tiene un significado oculto. Son bromas colectivas que funcionan porque todos aceptan las reglas de la broma.
Los therians son el otro extremo: identidad real, tomada en serio, que decidió dejar de esconderse detrás de una pantalla, incluso a riesgo de burlas.
En medio de esos dos extremos estamos la mayoría: con un pie en internet y otro en la calle, sin siempre saber en qué momento uno se convirtió en el otro.
¿Tu versión de internet y tu versión de la calle ya casi son la misma persona, o todavía sientes que son dos cosas separadas?
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